El término "femicidio" no es nuevo; su existencia data de por lo
menos dos siglos atrás (se usó por primera vez en Inglaterra, en 1801,
en una obra teatral). Pero en esos primeros usos, el término no tenía la
connotación que tuvo a partir de los últimos 25 años del siglo pasado,
cuando los movimientos de mujeres comenzaron a usar la palabra "fe-
micidio" para designar a los crímenes que cometían los hombres contra
las mujeres en nombre del patriarcado.
En 1974 la palabra "femicidio" aparece utilizada por la feminista
estadounidense Carol Orlock, que escribió un libro titulado "Femicide",
que nunca fue publicado.
En 1976 Diana Russell, activista feminista sudafricana pronunció
esta palabra en público por primera vez en Bruselas, Bélgica, ante dos
mil mujeres, en oportunidad de testificar ante el Primer Tribunal Inter-
nacional de Crímenes contra Mujeres. Más tarde, en 1982, en su libro
"Rape in Marriage" (Violación en el matrimonio), definió el femicidio
como "el asesinato de mujeres por el hecho de ser mujeres". Y luego,
el término "femicidio" aparece mencionado en el libro "Femicidio:
La política del asesinato de mujeres", publicado en 1994 por Diana Rus-
sell, Jull Radfor y otras.
En 1998, Elizabeth Shrader y Montserrat Sagot, utilizan este térmi-
no -"femicidio"- al aludir a la manifestación más extrema del conti-
nuum de abusos, crecientes en severidad, que puede padecer una mu-
jer en su hogar, definiéndolo como "el homicidio de la mujer por un fa-
miliar o suicidio provocado por una situación de violencia intrafamiliar."
("La Ruta Críítica que siguen las Mujeres afectadas por la Violencia Intrafamiliar".
Protocolo de Investigación. OPS - OMS. Washington, 1998).
Es muy importante esta inclusión del suicidio de la mujer en el
concepto de femicidio, ya que en los casos de violencia doméstica es
frecuente que las víctimas padezcan -además de un sinnúmero de se-
cuelas severas de todo tipo (discapacidades varias, estrés postraumáti-
co, miedo crónico, baja autoestíma, sólo por citar una ínfima parte de
estas terribles secuelas)- es muy frecuente -decíamos- que las vícti-
mas padezcan también depresiones severas y que tengan comporta-
mientos suicidas, logrando a veces terminar con su vida.
Foto integrante de la muestra fotográfica "En tu piel" realizada
por el Colectivo Mujeres de Negro - Uruguay, en el año 2010.
En la foto y en el mensaje: KARINA VIGNOLA, periodista.