


Independientemente de que quien decide consultar por violen- cia familiar, - sea mujer o varón, adolescentes o personas adul- tas, o bien ancianas o ancianos- se debe tener presente que a las víctimas les cuesta asumirse como tales y que, una vez que asumen su condición y se deciden a consultar, es fundamental que tengan la seguridad de que el o la profesional a quien recu- rrieron a pedir ayuda LES CREE, y que sientan que pueden con- fiar plenamente en él o en ella. Debe ser un o una profesional que no juzgue a las víctimas, ni las cuestione, ni las culpe, ni ponga en duda el relato de lo que ellas han vivido o están viviendo. Las víctimas de este tipo de violen- cia necesitan confiar ciegamente en la o el profesional que les está asistiendo, tener la seguridad de que ésta/e está de su lado, y que no se va a poner en contacto con el/la agresor/a para intentar "recomponer el vínculo" o para "escuchar la otra cam- pana". |

